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5 claves para dominar las conversaciones cotidianas

  • Foto del escritor: ifluently
    ifluently
  • 23 jul
  • 6 min de lectura

Fuente del artículo original: Preply – 5 Main Principles of Small Talk

Traducción y adaptación al español realizada por HolaBianka para uso didáctico.


Las conversaciones cotidianas no son ninguna tontería. Descubre cinco consejos prácticos para

desenvolverte mejor hablando con otras personas y saber cómo empezar una conversación de

forma natural.

A la mayoría de las personas no les gustan mucho las conversaciones cotidianas, especialmente a las personas introvertidas. Pero aunque se te den mal, tengas miedo de quedarte sin palabras o te sientas incómodo, es difícil evitar este tipo de conversaciones educadas sobre temas simples o poco importantes.


David Burkus, autor del libro “Friend of a Friend: Understanding the Hidden Networks That Can Transform Your Life and Your Career”, explica que este tipo de conversaciones son mucho más importantes de lo que parecen. De hecho, pueden influir mucho en diferentes aspectos de nuestra vida. Y si intentas evitarlas constantemente, puedes perder muchas oportunidades de conectar con otras personas. Además, varios estudios muestran que hablar más con los demás en situaciones cotidianas nos hace sentir más felices, incluso a las personas introvertidas.


Muchas relaciones importantes empiezan con conversaciones pequeñas y cotidianas. Eventos de networking, fiestas con amigos los viernes o incluso esperar en la cola de un café pueden requerir cierta facilidad para conversar de manera natural. Aprendiendo algunas técnicas y expresiones sencillas, puedes mejorar este tipo de conversaciones y causar una buena primera impresión.

Así que vamos a volver a lo básico y ver algunos consejos clave para desenvolverte mejor en las conversaciones cotidianas. Pero antes, vamos a recordar qué significa realmente este tipo de conversación.


¿Qué son las conversaciones cotidianas?

Las conversaciones cotidianas no son algo sin importancia. Son como la puerta de entrada a una conversación más profunda. Solo tienes que dar el primer paso, esperar la reacción de la otra persona y ver si la conversación continúa o no. Da igual si hablas con amigos, compañeros de trabajo o personas que apenas conoces: este tipo de conversación suele ser ligera e informal. Normalmente, se trata de una conversación breve entre personas que no tienen mucha confianza. Es muy común en eventos sociales o situaciones de networking.


La mayoría de los diccionarios definen este tipo de conversación como una charla corta sobre temas poco importantes. Sin embargo, existen diferentes puntos de vista. Algunas personas creen que solo sirve para llenar silencios incómodos, mientras que otras consideran que tiene una función social muy importante. Por eso, las conversaciones cotidianas son una parte esencial de la comunicación informal, especialmente en las culturas angloparlantes.


No es raro que en Estados Unidos la gente tenga conversaciones informales con dependientes, desconocidos, personas en el gimnasio o incluso con taxistas. En otras culturas, este tipo de charla puede parecer una pérdida de tiempo. Pero en el mundo angloparlante, estas conversaciones forman parte de la vida diaria y se consideran completamente normales.


Cómo mejorar las conversaciones cotidianas: 5 principios básicos

Hay cinco consejos clave que pueden ayudarte a desenvolverte mejor en las conversaciones cotidianas y a saber cómo iniciar una conversación en cualquier situación.


1 - Muestra un interés auténtico

Si quieres mejorar tus habilidades de conversación y aprender a desenvolverte mejor en conversaciones cotidianas, lo primero es dejar de pensar que este tipo de conversaciones no tienen importancia. Cada persona nueva con la que hablas puede representar una oportunidad diferente. Quizá en el futuro lleguéis a ser amigos, tal vez se convierta en un cliente o simplemente puedas aprender algo útil de ella.


La historia está llena de amistades, relaciones y colaboraciones profesionales que comenzaron con una conversación sencilla. Por ejemplo, antes de hacerse amigos y crear Ben & Jerry’s, Ben Cohen y Jerry Greenfield ya habían hablado varias veces mientras coincidían en clase de gimnasio.


Cada vez que hablas con alguien que no conoces bien, tienes una oportunidad para crecer, aprender y descubrir algo nuevo. Por eso, en lugar de empezar una conversación con nervios o ansiedad, intenta hacerlo con curiosidad e interés. Cuando realmente disfrutas hablando con alguien, la conversación deja de parecer algo superficial.

2 - Haz preguntas abiertas

A la gente le gusta hablar sobre sí misma. ¿Por qué? Porque es el tema que mejor conocen y sobre el que les resulta más fácil hablar. Siempre es más complicado hablar de algo que apenas conoces. ¿Qué te resultaría más fácil: explicar la influencia de William Shakespeare en el cine y la televisión o hablar de tu película favorita?


Las preguntas cerradas normalmente se responden con una sola palabra. En cambio, las preguntas abiertas ayudan a crear conversaciones más interesantes y dinámicas, ya que animan a la otra persona a expresarse más.


Si no quieres parecer demasiado insistente, lo mejor es empezar con preguntas sencillas. Según Alan Garner, autor de Conversationally Speaking: Tested New Ways to Increase Your Personal and Social Effectiveness, una buena estrategia es comenzar con preguntas simples y después continuar con preguntas más abiertas.


Aquí tienes algunos ejemplos:

• “¿De dónde eres?” seguido de “¿Cómo es tu ciudad? ¿Qué es lo que más te gusta de ella?”

• “¿A qué te dedicas?” seguido de “¿Por qué elegiste ese trabajo? ¿Cómo empezaste en esa profesión?”

• “¿Has asistido antes a charlas parecidas?” seguido de “¿Qué te está pareciendo la presentación de hoy?”

3 - No hables de temas demasiado personales

Cuando empiezas una conversación con alguien, normalmente sabes muy poco sobre esa persona. Por eso, la escritora y conferenciante Gretchen Rubin recomienda elegir temas que resulten cómodos y comunes para ambos.


Hay ciertos temas que es mejor evitar al principio, como la salud, la religión o las opiniones políticas.


Algunos temas más seguros y habituales son:

• el tiempo

• el deporte

• las series y las películas

• el arte

• el lugar o el evento donde estáis

• la comida o la cocina

• los hobbies

• el trabajo y los intereses profesionales


Lo más importante es mantener la conversación ligera y natural, haciendo preguntas relacionadas con los intereses de la otra persona, su trabajo o el entorno en el que os encontráis.


4 - Practica la escucha activa

La escucha activa es una forma de comunicación que consiste en prestar verdadera atención a lo que la otra persona está diciendo. Es normal distraerse de vez en cuando, pero si escuchas con atención, crearás conexiones mucho más auténticas. Además, la otra persona notará que realmente estás interesado en la conversación.


Aquí tienes algunos consejos sencillos para convertirte en un mejor oyente en conversaciones cotidianas, tanto en el trabajo como en cualquier otro contexto:

• Intenta mantener contacto visual aproximadamente durante un 60 % del tiempo mientras la otra persona habla. También puedes asentir de vez en cuando para mostrar interés.

• No interrumpas ni prepares mentalmente tu respuesta mientras la otra persona está hablando. A veces, lo último que alguien dice puede cambiar completamente el sentido de lo anterior.

• Evita dar consejos o soluciones si la otra persona no te los ha pedido.

• Escucha con la mente abierta y trata de no juzgar ni dejarte llevar por estereotipos.

• Ten paciencia, mantente presente en la conversación y escucha de forma relajada.

• Haz preguntas en las pausas para asegurarte de que has entendido bien lo que la otra persona quiere decir.

• Presta atención también al lenguaje no verbal. El tono de voz, las expresiones faciales y los gestos pueden transmitir mucho más que las palabras.


Si quieres mejorar tus conversaciones cotidianas y sentirte más seguro iniciando y manteniendo conversaciones sobre cualquier tema, es fundamental aprender a escuchar de forma activa y empática. Cuanto mejores sean tus habilidades para escuchar, mejor será también tu capacidad para conversar.


5 - Guarda el móvil

¿La mejor manera de tener una buena conversación? Hacer que la otra persona se sienta importante. Y, sinceramente, pocas cosas resultan más molestas que hablar con alguien que está mirando el móvil constantemente.


Busca oportunidades para conversar

Muchas veces la gente saca el teléfono porque se siente incómoda o no sabe muy bien qué hacer en situaciones sociales. Sin embargo, no hay nada que arruine una conversación más rápido que ponerse a mirar la pantalla mientras la otra persona está hablando.


Tanto si te gustan las conversaciones cotidianas como si intentas evitarlas siempre que puedes, estos consejos te ayudarán a desenvolverte mejor en ellas. Si no sabes cómo iniciar una conversación con tu jefe o con una persona desconocida en una recepción o evento, estos principios pueden ayudarte a sentirte más seguro y evitar situaciones incómodas.


Recuerda que cuanto más hables con personas que apenas conoces, más natural y cómodo te sentirás. Para perder el miedo a este tipo de conversaciones, intenta practicar en entornos nuevos o poco familiares. Puedes ir a eventos de networking de otros sectores o acompañar a tus amigos a eventos relacionados con su trabajo. ¡Mucha suerte!

 
 
 

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